CALENDARIO DE INTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS PARA EL BEBÉ (III)

– Legumbres.

Se introducen hacia los doce o quince meses, añadiendo una pequeña cantidad (por su difícil digestión) en el puré de verduras.  Hay que triturarlas y pasarlas por un pasapurés para poder quitar su piel (esta es muy flatulenta).

Hasta los dos años no es recomendable servirlas enteras.

– Lácteos.

A los doce meses ya se pueden ofrecer yogures naturales y quesos frescos. Los enriquecidos en nata y azucarados se dejan para más adelante. Antes, se pueden ofrecer yogures especiales para bebés, elaborados con leche de fórmula.

En cuanto a la leche de vaca, no es recomendable su introducción antes de los doce meses. Los expertos barajan diferentes opiniones al respecto, así que es recomendable consultar al pediatra. Su introducción debe ser progresiva, observando que el niño la tolere bien.

Entre los doce y dieciocho meses se puede ir introduciendo de forma cuidadosa y progresiva algunos derivados como los petit suise, quesos semicurados, quesos secos y quesos fundidos.

De forma ocasional, se pueden ofrecer postres como los flanes o las cremas.

– Aceites vegetales y grasas.

El aceite de oliva se empieza introducir en los primeros purés de verduras.  Se puede alternar con el de girasol o de maíz (por su importante contenido en ácidos grasos esenciales).

Una cucharada pequeña de postre una vez al día es suficiente.

A partir de los ocho meses se puede introducir  de forma esporádica una cucharada de postre de mantequilla o margarina vegetal (en una de las tomas y sin calentar).

De los dieciocho y veinticuatro meses ya se pueden probar con los frutos secos (no salados) como los piñones, las avellanas, las nueces, etc. Al ser alimentos muy alérgenos hay que observar cuidadosamente.

A partir de los dos años se pueden introducir ocasionalmente salsas ligeras como la bechamel.