acido-urico

TRATAMIENTO PARA LA LITIASIS ÚRICA

Debe ser una dieta pobre en purinas (xantina, hipoxantina, adenina y guanina) y mantener la orina alcalina mediante la toma de agua con bicarbonato sódico o de ciertas aguas minerales ricas en bicarbonato (más de 1500 mililitros al día), con capacidad de deshacer los cálculos. Además, se pueden tomar zumos de cítricos diluidos, infusiones y té suaves, y mosto de manzana diluido.

Por el contrario, hay que evitar las bebidas azucaradas y bebidas alcohólicas, en especial la cerveza.

Entre los alimentos con un alto contenido en purinas se encuentran las vísceras de animales (sesos, riñones, hígado, lengua), carnes rojas, carnes de caza, pescados azules como las anchoas, sardinas y arenques, trucha y salmón, mariscos y derivados del cerdo.

Entre los vegetales hay que evitar el apio, berro, espárragos, coliflor, espinacas, champiñón, guisantes, judías verdes y blancas, lechugas, lentejas, perejil y rábano.

Los pacientes con este tipo de litiasis pueden consumir alimentos como la leche y derivados, huevos, cereales, pastas alimenticias, patatas, verduras y hortalizas (menos las indicadas), azúcar, miel, café y té (la cafeína y la teína se parecen químicamente a las purinas pero no se transforman en ácido úrico).

Si no se reduce el ácido úrico circulante, bien sea por una eliminación deficiente o por un aumento en su producción asociado a un exceso de ingesta de alimentos ricos en purinas que son metabolizadas por el organismo a ácido úrico, puede aparecer la gota, una enfermedad metabólica persistente en la que el ácido úrico se deposita en las zonas blandas de las articulaciones en forma de cristales afilados, produciendo inflamación con dolor intenso, sobretodo en los pies y las piernas (ataque de gota agudo).

Si los ataques de gota son persistentes se producen lesiones deformantes en las articulaciones, formando los llamados tofos gotosos que producen las lesiones de la artritis gotosa crónica.