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CALENDARIO DE INTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS PARA EL BEBÉ (I)

–  Papillas de cereales:

Suelen ser los primeros alimentos sólidos introducidos en la dieta de los bebés. Son harinas de cereales hidrolizados, más fáciles de digerir y con un ligero sabor dulce. Los cereales sin gluten (elaborados a partir de maíz o arroz) se introducen habitualmente a los seis meses y los que tienen gluten a partir de los ocho meses.

– Papillas de frutas.

A partir de los cinco meses ya se pueden ofrecer papillas de frutas maduras (son más dulces) como la manzana, pera, plátano chafado, naranja o mandarina.

Las frutas exóticas y las bayas como las fresas, moras o  frambuesas se introducen más tarde, sobre los dieciocho meses, dada su elevada capacidad alergénica.

Es recomendable iniciar la introducción de frutas con una sola variedad. Hay que triturar la pieza de fruta en una batidora y añadir un poco de la leche que toma habitualmente (artificial o materna). No es recomendable añadir miel, galletas ni azúcar, para endulzar la papilla se puede añadir zanahoria cocida al triturar la fruta.

Es mejor dar a probar al bebé unas cucharitas después de la toma de pecho o biberón y cada día se podrá ir introduciendo, una a una, todas las variedades posibles. Progresivamente se irá aumentando el espesor de la papilla y  también la cantidad.

Cuando la papilla ya es más consistente, se puede sustituir la leche por zumo de naranja.

– Purés de verduras.

Se introducen entre los cinco y seis meses. Se comienza con un puré de patata al que se va añadiendo cada verdura de una en una hasta preparar un puré con verduras variadas (puerro, judía verde, calabacín, tomate, zanahoria, acelga, etc.). También se pueden complementar los purés con cereales sin gluten como la sémola de arroz,  sémola de maíz y tapioca.

Se trituran con la batidora para que conserven la fibra (si se pasan por el pasapurés desaparece) y se añade una cucharadita de aceite crudo de oliva virgen.

Las verduras como las espinacas,  remolacha y  nabos deben introducirse más tarde, alrededor de los diez meses, por su elevado contenido en nitratos (existe riesgo de metahemoglobinemia). Tampoco es recomendable introducir precozmente  las coles de Bruselas y la coliflor ya que producen muchos gases.

Las verduras se pueden dar trituradas directamente con cuchara o bien mezcladas en el biberón de leche (se empieza por una cucharadita y luego dos en la comida del mediodía y se van aumentando las cantidades según las reacciones del niño). Al cabo de tres o cuatro semanas el pequeño ya toma cuatro o cinco cucharadas soperas.