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CONSEJOS DIETÉTICOS PARA PEQUEÑOS DEPORTISTAS

 

  • Antes de la competición hay que dar un aporte suficiente de hidratos de carbono complejos (pastas italianas, arroz, pan, galletitas,…) desde 2 o 3 días antes.
  • La comida hecha antes de la competición debe ser de fácil digestión, con poca grasa y sin exceso de fibra dietética.
  • Hay que procurar que entre la última comida y el inicio del ejercicio pase un mínimo de 2,5  o 3 horas.
  • Durante las competiciones de larga duración hay que aportar alimentos que sean fáciles de tomar como fruta fresca madura, tostadas, galletas, barritas energéticas, batidos, yogures bebidos, etc.
  • Una vez acabado el ejercicio hay que evitar el consumo de alimentos sólidos, al menos durante 1 hora.
  • Es imprescindible un buen aporte hídrico ya que con el sudor se pierde agua y sales minerales (especialmente sodio) y hay riesgo de deshidratación. La bebida más apropiada es el agua mineral (sin gas), a la que se le puede añadir pequeñas cantidades de jugos de frutas diluidos.

Como la sensación de sed se produce cuando la deshidratación ya ha comenzado hay que procurar iniciar el ejercicio con las reservas de agua completas (hay que empezar a tomar agua desde 2 horas antes, en pequeñas cantidades y seguidamente). En caso de practicar ejercicios que duran más de 45 minutos hay que ir tomando agua cada 20-30 minutos (para deportes de larga duración hay que añadir al agua glucosa y sales minerales y aunque hay bebidas comerciales para atletas se aconseja no consumirlas ya que suelen tener demasiado azúcar, sodio o potasio para los más pequeños).

Una vez el niño ha acabado el ejercicio debe seguir reponiendo líquidos para compensar los perdidos con el sudor. Para comprobar si ha recibido una buena hidratación hay que observar que la orina sea clara y llevar el control del peso antes y después de la competición.