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INTOLERANCIA A LA GALACTOSA

La galactosa forma parte de la lactosa, junto a la glucosa.

La intolerancia a la galactosa o galactosemia es una anomalía metabólica de carácter hereditario que se caracteriza por el cúmulo de galactosa  en sangre y tejidos corporales como consecuencia de la ausencia de alguna de las enzimas necesarias para que la galactosa se llegue a transformar en glucosa en el hígado. Esto produce lesiones en el hígado y en el sistema nervioso central.

La exposición a los productos lácteos pone en riesgo la salud de los bebés que la padecen, que no  pueden tomar la leche materna (esta será sustituida por fórmulas artificiales de leche sin lactosa o elaboradas a partir de la soja).

Hay que tener mucha prudencia en el destete e introducir alimentos exentos de galactosa o con un contenido tan escaso que no resulte peligroso para el niño.

El único tratamiento para la galactosemia es la eliminación estricta de galactosa de por vida.

Alimentos de libre utilización Alimentos que deben ser usados con prudencia Alimentos prohibidos
Café, vino, cerveza, té, bebidas carbónicas,  fórmulas de leche sin lactosa confeccionadas con proteínas derivadas de la soja y las derivadas de cereales como el trigo, cebada, avena, centeno y arroz. Productos con harina de soja.

 

Bebidas con leche, lactosa, caseinato cálcico o caseinato sódico.

 

Huevos, carnes, pescados y mariscos. Verduras como la calabaza, col de Bruselas, pimiento, tomate y puerro.

 

Leche y sus derivados como flanes, cremas, yogures, quesos, etc.).

 

Grasas no derivadas de la leche: tocino, margarinas vegetales, aceites vegetales. Frutas como la sandía, ciruela, kiwi, papaya y arándano.

 

Todos los cereales manufacturados con leche.

 

Trigo, cebada, avena, centeno, maíz, avena, arroz. Todas las pastas manufacturadas sin leche: fideos, macarrones, espaguetis, tortitas, palomitas de maíz sin mantequilla, etc. Pipas de girasol. Mantequilla, nata, margarina con leche, productos con caseinato y mantequilla de cacahuete con leche.
Azúcar de caña o remolacha. Guisantes.
Jarabe de maíz. Jarabe y melaza de manzana, edulcorantes con lactosa, mermeladas de frutas prohibidas y caramelos “toffe
Mermeladas de frutas permitidas. Conservas y productos cocinados con leche (vigilar embutidos, jamón York, etc.).

 

Edulcorantes artificiales. Vísceras como los sesos, riñones, hígado, páncreas y bazo.
Miel. Legumbres como los garbanzos,  lentejas y alubias.
Repostería manufacturada sin leche ni derivados de la leche. Avellanas.
Todas las frutas frescas excepto la ciruela, kiwi, papaya y sandía. Todas las conservas con lactosa, caqui, dátiles secos, higos secos, ciruelas, pasas y papaya.
Todas las verduras y legumbres excepto la calabaza, col de Bruselas, puerro, tomate, pimiento, garbanzos, guisantes, alubias y lentejas.
Productos químicos o dietéticos que contienen ácido láctico, lactato sódico, lactato potásico, lactato cálcico, lactilatos de estearol, glucona-delta-lactona, glutamato monosódico, mantequilla de cacao y licasina.