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ALIMENTACIÓN Y SALUD DENTAL EN EDAD INFANTIL (III)

Recomendaciones para unos hábitos dietéticos saludables

Una alimentación saludable es de gran relevancia para la prevención de la caries y el buen mantenimiento de la estructura de los dientes.

Para disfrutar de una boca sana hay que mantener unos hábitos dietéticos adecuados en el seno de la familia, válidos tanto para grandes como para pequeños:
– Promover una alimentación balanceada, variada en cuanto a grupos de alimentos y con moderación en las cantidades.
Para que sea saludable, debe aportar entre un 50-60% del total calórico de glúcidos, un 30-35% de grasas y un 12-15% de proteínas. Además, debe asegurar el aporte necesario de vitaminas y minerales.
– Reducir la frecuencia de consumo de azúcar y productos azucarados a ocasiones especiales y en cantidades moderadas.No se recomienda que más de un 10% del total calórico diario proceda de los azúcares simples (hay que tener en cuenta que estos también proceden de las frutas y los lácteos).Se recomienda reducir el consumo de sacarosa por debajo de 50 gramos diarios.
– Combinar productos lácteos con alimentos dulces, alimentos crudos con cocidos, y alimentos proteicos con alimentos acidogénicos.
– Acabar una comida con queso contribuye a contrarrestar la acción de los ácidos producidos por los alimentos ricos en carbohidratos consumidos en la misma comida.
– Incluir en las comidas alimentos ricos en fibra que estimulen la masticación.
– Evitar comer entre horas. De esta manera se evita la aparición de acidez en la boca.
– Seleccionar alimentos que produzcan poco descenso del pH.
– Reducir el consumo de alimentos pegajosos (o viscosos) como las golosinas, turrones o gomas de mascar, ya que se adhieren fácilmente a la estructura del diente
– Sustituir la sacarosa por edulcorantes no cariogénicos, ya que disminuyen la acidez de la saliva. Los caramelos y chicles que contienen xilitol o sorbitol actúan como anticaries.
– Las niños con alto riesgo de padecer caries (tasas de formación de placa elevadas y poca fabricación de saliva), tienen que limpiar bien sus dientes antes de cada ingesta de alimentos para limitar el descenso de pH todo lo posible, durante e inmediatamente después de la comida.
– Asegurar un buen aporte de vitamina A presente en alimentos como los lácteos, mantequilla, yema de huevo, hígado y pescados grasos.
En los alimentos vegetales de colores muy intensos (pimiento rojo, ciruela, zanahoria, etc.) se encuentran los carotenoides, en especial los beta-carotenos, con capacidad de transformarse en vitamina A.
– Asegurar un aporte adecuado de vitamina D presente en alimentos como los aceites de hígado de pescado, lácteos enteros, mantequilla, crema y nata. También se obtiene mediante la acción de los rayos ultravioleta sobre el tejido celular subcutáneo, que contribuye a que esta vitamina se pueda sintetizar en la piel.
– Masticar bien los alimentos.
– Establecer horarios fijos para las comidas. Es recomendable no saltare ninguna de ellas y no dejar pasar más de 6 horas sin consumir alimentos.

-Leer las etiquetas de los alimentos industrializados y seleccionar aquellos con menor cantidad de azúcar.