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ALIMENTACIÓN Y SALUD DENTAL EN EDAD INFANTIL (I)

Existe una estrecha relación entre alimentación y salud dental, especialmente en las etapas del desarrollo dentario durante la etapa infantil. Incluso durante la etapa de embarazo, el consumo de alimentos tiene gran relevancia en la fase pre-eruptiva y en la constitución del material de construcción de los dientes.

Durante la etapa pre-eruptiva, la formación de los dientes viene determinada por el tiempo que tardarán en erupcionar y en la predisposición a la caries.

En la etapa post-eruptiva, la alimentación junto con otros factores, como por ejemplo los microorganismos que habitan en la boca y las características que presentan las superficies de los dientes, determinarán el origen de las caries.

La calidad de la alimentación afecta directamente a los dientes, huesos e integridad de la mucosa de la boca.

Siempre que sea equilibrada aumentará la resistencia a las infecciones y permitirá que los órganos dentarios sean más longevos.

Factores dietéticos en la prevención de caries dental infantil

La caries es una enfermedad dental caracterizada por la destrucción de los tejidos del diente como consecuencia de la desmineralización secundaria a los ácidos generados por la placa bacteriana. Es una afección frecuente en los niños, particularmente en los incisivos superiores e inferiores.

La etiología de la caries es multifactorial. En su aparición se encuentran involucrados diferentes factores alimentarios, siendo un elemento clave el consumo habitual de glúcidos simples (azúcares refinados), y en particular, de sacarosa. Esta se encuentra de forma natural principalmente en alimentos como la remolacha y la caña de azúcar, aunque en menor cantidad también en las verduras y frutas.

El uso de flúor en la elaboración de alimentos y bebidas (también dentífricos) y el uso de edulcorantes artificiales (prácticamente no son fermentables por los microorganismos de la boca) ha logrado combatir con el impacto cariogénico de los azúcares yha podido contribuir a reducir el proceso de destrucción del esmalte dentario considerablemente.

El efecto de los azúcares en las caries
La caries dental puede producirse en cualquier superficie del diente que esté en contacto con la flora bacteriana. La diferente retención de alimentos en los dientes explica las variaciones en la incidencia de caries entre los molares e incisivos.
Las bacterias tienen una actividad continua a partir de los restos de alimentos que proceden de los alimentos, produciendo variaciones en el pH de la boca. Cuando el pH disminuye (se hace ácido) se produce pérdida de mineral dentario que puede llevar a la disolución del tejido duro del diente y producir una lesión si no hay un equilibrio.

El comer muchas veces glúcidos simples durante el día mantiene el pH de la boca ácido durante más tiempo, por lo que aumenta las lesiones de caries.
Estos hidratos de carbono son utilizados por las bacterias presentes en la placa para alimentarse. Pueden ser fermentados al momento o bien, después de su almacenamiento en la placa o en la superficie del diente en forma de polímeros de glucosa o fructosa.
El almidón presente en alimentos como los cereales y sus derivados como el pan o la pasta, legumbres o tubérculos como la patata puede ser parcialmente convertido en glucosa soluble por acción de una enzima presente en la saliva y ser utilizado por las bacterias que se encuentran en la placa (sólo los azúcares simples pueden ser transportados al interior de la placa).